Es un hecho demostrable que las conductas inseguras del ser humano se encuentran, en más del 90 % de los casos, entre las causas de los accidentes y enfermedades del trabajo. No es una culpa, es el camino para encontrar una solución.

Ante esta situación debemos plantearnos las siguientes cuestiones: ¿Por qué las personas actúan de forma insegura en el trabajo? y ¿Qué podemos hacer para promover un comportamiento más seguro?.

Aplicando el conocimiento actual sobre las claves del comportamiento humano, podemos clasificar las causas de las conductas inseguras en 5 grandes grupos, expresados en los siguientes términos interrogativos:

  • ¿Es correcta la percepción que tenemos de los peligros?.
  • ¿Estamos realmente capacitados para actuar de la manera más segura?
  • ¿Hay obstáculos que nos impiden o limitan la aplicación de las conductas seguras?
  • ¿A qué conductas nos predisponen nuestras creencias irracionales?
  • ¿Qué conductas aplicamos para satisfacer nuestras motivaciones?

Estas cuestiones no son solo aplicables a las conductas de las personas expuestas a los riesgos del trabajo, también son válidas para el desempeño en seguridad y salud de sus mandos directos, mandos intermedios, responsables, gerentes y empresarios.

Un exhaustivo estudio de estas causas nos permite manejar las diferentes variables con el objetivo de influir positivamente en las conductas de las personas durante su trabajo, todo ello a través de una variedad de instrumentos de eficacia contrastada que ya se vienen aplicando con éxito en muchas empresas.

La adecuada identificación de los instrumentos que se necesiten implantar en una empresa para conseguir los resultados deseados, constituye la etapa esencial en el diseño de la estrategia para la prevención de conductas de riesgo.